Presentación

Este es el blog de Carlos y Alicia, en donde os mostraremos las salidas a la montaña que realicemos solos o con nuestros compañeros y amigos.

miércoles, 21 de marzo de 2012

Cascadas de La Tobería


Por fin después de casi tres meses sin realizar ningún descenso de barranco, este pasado fin de semana logramos quitarnos el mono que teníamos. Al final y después de avisar a varios compañeros del club, tan solo se apuntaban a la salida Fonso y Paula, que nos acompañarían a la provincia de Alava para descender dos pequeños y fáciles barrancos. La idea era que la gente que tiene poco experiencia en el descenso de cañones pudiera ir cogiendo soltura antes de irnos al valle del Jerte en la próxima semana santa, pero al final tan solo nos apuntamos cuatro a esta salida.
Quedamos el domingo a las 8:00 de la mañana, y como buenos vecinos, pasamos a recoger a nuestros amigos por el portal de su casa. El día no es muy bueno, y durante la noche ha llovido de forma intermitente, pero confiamos en que en tierras vascas haga mejor tiempo. Según nos acercamos a Vitoria vemos que el tiempo también es inestable. Durante el camino nos caen cuatro gotas contadas, pero también el sol sale con fuerza en varios momentos.
Cuando llegamos a Andoin, pequeña localidad situada a escasos kilómetros de la Cueva de la Leze, aparcamos la furgoneta en una pequeña plaza en la parte superior del pueblo, junto a una fuente. Acabamos de cambiarnos y nos dirigimos por una pista que parte hacia el este en busca del comienzo del barranco. La pista pronto se convierte en sendero, y ayudados por una serie de puntos naranjas, en apenas 45 minutos estamos en la surgencia en la que comienza el descenso, casi en la parte superior de la Sierra de Entzia. Durante la subida hemos visto la gran mayoría de las cascadas de toba que bajaremos en este descenso y que dan nombre al barranco.


Cuando todavía no hemos terminado de ponernos  el neopreno, comienzan a caernos algunos copos de  nieve en forma de granizo (quizás sea alguna de las granizadas que nos faltan todavía), pero ya nada nos detendrá, y  comenzamos el descenso, puesto que en caso de ponerse fea la cosa podremos abandonarlo en cualquier lugar, dado su caracter abierto.
Comenzamos con una serie de resaltes, hasta llegar a una presa, desde donde realizamos un  pequeño rapel de cinco metros. Continuamos andando por el cauce unos metros hasta encontrarnos la siguiente cascada, de unos 10 metros, a la que sigue otra de aproximadamente 12 metros. Ahora el sol sale con fuerza y hace mas agradable el descenso, que nos esta gustando por su facilidad y lo bonitas que son las cascadas de toba. En algún punto hacemos equilibrios para no entrar en las pozas y no mojarnos mas que lo que sea necesario.


Continuamos con varios resaltes mas entre la toba, e incluso montamos algún rapel más que se podía evitar destrepando por los laterales, pero hay muchos árboles que nos permiten montarlos con facilidad.
Siguiendo con el descenso llegamos a la cascada mas larga del barranco, un rapel de 38 metros que Ali baja primero, luego lo hago yo y después baja Paula, que tiene un pequeño contratiempo al engancharse su  bota en una grieta. Como no es un rapel muy vertical, consigo llegar rapidamente a su altura y ayudarla para liberar su pie. Solventado el problema baja Fonso, quien disfruta como los enanos desenredando la "maravillosa" cuerda que utilizaremos para recuperar. Creo que ha llegado el momento de donar esta "fantástica" cuerda a los exploradores de Torca Urbío para que la coloquen de pasamanos.


Seguimos descendiendo por varios resaltes hasta encontrarnos el último de los rapeles, de unos 8 metros, para después salirnos del cauce en una pequeña presa. Cogemos una pista a la derecha que nos lleva al camino de retorno. En apenas 20 minutos llegamos de nuevo a la plaza del pueblo, en donde nos ponemos a comer algo antes de dirigirnos al siguiente barranco de la jornada.
Como resumen decir que el barranco es sencillo y nos ha gustado, más que nada, porque todo el cauce del río esta formado por musgo, el cual daba pena pisar y le daba al bosque un ambiente mágico. También el tiempo nos respeto, aunque durante el descenso tuvimos un poco de todo, nieve, lluvia y sol en las  casi 2 horas de descenso. También nos encontramos con  numerosos senderistas que venían a ver estas espectaculares cascadas y se sorprendían con nuestra presencia.

        

4 comentarios:

  1. No se como será el barranco, pero las cascadas, preciosas!!

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  2. Ese Chus! Como nos acordamos de vosotros.

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  3. debería estar prohibido, una vez fui a equiparlo y desisti.Su belleza es tal que debería conservarse intacta

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  4. Realmente las tobas si son preciosas y frágiles, pero teniendo un poco de cuidado...

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