Presentación

Este es el blog de Carlos y Alicia, en donde os mostraremos las salidas a la montaña que realicemos solos o con nuestros compañeros y amigos.

jueves, 20 de marzo de 2014

Cascadas de los Xiblos o del Xiblo


Un poco hartos del viento y la lluvia de este invierto, aprovechamos el  buen tiempo del pasado fin de semana para quitarnos el mono que teníamos de barranco. Para ello nos desplazamos hasta Asturias (Alicia, Carmen, Chus y yo) en donde habíamos quedado con Lolo, para más tarde dirigirnos hasta La Focella (Teverga) en donde descenderíamos las Cascadas de los Xiblos, barranco que tan solo Lolo conocía.


Un cielo bastante gris nos acompañó durante casi todo el viaje (3 horas) pero al acercarnos a nuestro destino, el sol fue haciendo apto de presencia. Al llegar a La Focella nos preparamos y emprendemos el bonito camino de aproximación (1 hora 15 minutos) siguiendo el camino balizado que sube a las Brañas  las Navariegas, hasta toparnos con el río.


Ya desde la entrada al pueblo vimos que las cascadas iban alegres, y al llegar a la parte superior del barranco confirmamos que llevaba un buen manguerazo, gracias a la abundante nevada que aún quedaba en las cotas más altas. Nos cambiamos y sin pensarlo mucho nos metimos al  agua entre carámbanos de hielo, comprobando la baja temperatura del agua.


En la  primera parte del barranco se suceden pequeñas cascadas (casi todas a naturales) y varios destrepes "divertidos", intentando tener el mínimo contacto con el agua, que está muy fría.


Más adelante nos encontramos con dos bellas cascadas enlazadas de unos 15 metros cada una, en donde empiezo a pasar frío, mucho frío.


Algún pequeño rápel más y llegamos a la primera gran cascada del descenso. Su cabecera a un natural nos desconcierta. Encontramos una cuerda fija y vieja que baja al cauce, pero no encontramos reunión alguna, así que rapelamos directamente desde el árbol esta preciosa cascada, que hubiese disfrutado más si la cuerda no hubiese sufrido tantos roces.


Aparentemente no tengo frío, mis manos y pies las siento bien, pero empiezo a tiritar, no se si por frío o por ver la enorme cascada de más de 70 metros que tenemos por delante. Desde un natural  comenzamos un rápel bastante técnico, que atravesando la vena del agua nos lleva a una pequeña repisa (situada a nuestra izquierda cuando vamos rapelando) equipada con un antiguo  pasamanos. 


Desde la repisa aún nos queda un largo rápel de más de 50 metros, pero esta es la parte más fácil de esta preciosa y gran cascada. Ahora toca disfrutar con su descenso.

                         

Tras las fotos de rigor no alejamos de este bello lugar. El descenso está llegando a su fin, ya tan solo nos falta superar unos resaltes y una última cascada, en cuya base encontramos a numerosos senderistas que nos miran como "las vacas al tren", sorprendidos por nuestra presencia.


El camino de retorno (40 minutos) lo hacemos bajo un agradable sol, aprovechando el sendero por el que se llega a la Cascada del Xiblu y que enlaza más adelante con el camino de acceso.
A nuestra llegada al pueblo comemos algo, saboreando las viandas y el buen sabor de boca que nos dejo el descenso, a pesar de su instalación un poco escueta y precaria, y del frío que pasamos en algún momento. 
Recogemos todo el material y emprendemos el camino de vuelta, por delante otras 3 horas de viaje en donde vuelvo a tener las manos frías, pero esta vez de sujetar una rica cerveza.

               

4 comentarios:

  1. Como siempre, impresionantes fotos Carlos y eso que hacia bastante frió y algo temblaban las manos.

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  2. Mereció la pena el pasar un poco de frío.
    Gracias Chus! Se hace lo que se puede. Con los tiritones que pegaba no se como no salieron movidas,jeje.

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  3. Frío frío que hacia frío!!!!!......yo casi no pase frío con mis 6 capas de ropa......

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