Presentación

Este es el blog de Carlos y Alicia, en donde os mostraremos las salidas a la montaña que realicemos solos o con nuestros compañeros y amigos.

miércoles, 26 de diciembre de 2012

Cueva de Cotera



Durante el picoteo que tuvimos en la sede de la Federación Cántabra de Espeleología, con motivo de la presentación del calendario del 2013, recibí la invitación por parte de Fran para que le acompañásemos a visitar la Cueva de Cotera, cavidad  que había visitado recientemente junto con más miembros del club después de un par de días de búsqueda y una buena labor de limpieza, pues la boca se encontraba totalmente ocultada por las zarzas. No lo dude un instante y Alicia, Belén y yo nos apuntamos a la salida que Fran había organizado junto con Matias.


Quedamos sobre las 11 en Puente San Miguel para dirigirnos hasta la localidad de Oreña, mas en concreto al barrio Perelada, en donde aparcamos, nos cambiamos y comenzamos el corto camino de aproximación (unos 20 minutos) hasta la boca de entrada. Durante el trayecto nuestros guías nos comentaban los problemas de ubicación que tuvieron en la primera visita, hasta el punto de no lograr localizar la cueva. Afortunadamente esta vez, aunque con algún despiste, logramos llegar a la pequeña boca de entrada tras superar un gran zarzal que Nano (semanas atrás y con gran habilidad)  había limpiado a golpe de machete.


La boca de 2 metros de alta por 5 de ancha se reexcavó artificialmente para usarse como refugio de ganado, viéndose los restos de un pequeño muro para que los animales no se internaran en la cueva. Al poco de entrar nos llama la atención las enormes raíces que encontramos colgadas del techo, en una pequeña sala, situación esta que se repetia varias veces más durante la visita.

La cavidad, de 3750 metros de desarrollo, es en general de sección reducida, con cauces activos presentes en largos tramos, ocasionando galerías sifonadas y tubos a presión, sufriendo inundaciones en tiempo de lluvias.


Fran nos va mostrando la cueva y vamos de vez en cuando comprobando la topografía, explicándonos por donde estuvo en la anterior visita, pero en cinco minutos que dejamos deambular sola a Alicia encuentra ¡¡¡otra  boca!!! que no figura en nuestra topo y que tampoco vieron días atrás. Encontramos algún hito, por lo que es evidente que no somos los primeros en pisar el lugar, pero decidimos salir al exterior para más tarde localizar la entrada, pues no creo que el acceso a la boca principal tarde mucho en taparse de nuevo de zarzas y quizás  esta boca fuese mas accesible (como más tarde comprobamos).


Volvemos al interior de la cavidad y continuamos la visita por la red Sudoeste, hasta llegar a una sala en donde el curso de un pequeño riachuelo suena con fuerza. La visita se esta alargando más de lo previsto, pero Alicia se interna por un sifón (seco en esta ocasión) mientras los demás esperamos que vuelva con noticias. Cuando vuelve nos comenta que la cueva continua, pero decidimos dejarlo para otra ocasión e ir haciendo el camino de regreso, aunque visitando todos los recovecos y haciendo una parada para comer.


Una vez estamos de nuevo en el exterior, Fran, Matias y yo nos acercamos  a localizar  y marcar la segunda boca, mientras las chicas se dirigen hacia el coche. No tardamos mucho en encontrarla, pues se sitúa en una pequeña dolina junto a una pista y además Fran se había encargado de señalizarla con un palo cuando salimos por ella. De esta forma dábamos por concluida la visita a esta cavidad, visita que pensábamos iba a ser corta pero que se alargo más de lo esperado,  no impidiendo que llegásemos puntuales a la cena navideña que teníamos con la gente de exploración.

                

1 comentario:

  1. Me gustó mucho la crónica... Se nos podría haber hecho todo lo larga que hubiésemos querido, por que tenia mucho que ver.
    FRAN

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