Presentación

Este es el blog de Carlos y Alicia, en donde os mostraremos las salidas a la montaña que realicemos solos o con nuestros compañeros y amigos.

miércoles, 13 de noviembre de 2013

Peñas de Miera: La Cueva Juntarnosa y la Fresquera de Fiñumiga.



Bonita ruta circular la que hicimos el pasado día 27 de octubre Belén, Alicia, Mónica, Jesús y yo. El circuito lo empezamos en la localidad de La Cantolla (Miera) sobre las 10:30 horas, comenzando por error o despiste en el sentido contrario al track que llevábamos, pero que al final de la ruta resulto ser todo un acierto, pues si hubiésemos cogido el camino que sube directamente a los Pozos de Noja, el comienzo hubiese sido demoledor.
Tomamos una senda que al poco se convierte en un camino bien armado, adentrándonos en un bosque que ya empezaba a mostrar los primeros síntomas del otoño. Este camino es muy llevadero, ganando altura poco a poco entre prados, varias fuentes y cabañas pasiegas.


Vamos dejando atrás el bosque, saliendo a una zona más abierta, en donde tenemos algún despiste con el camino a seguir, pero pronto encontramos el sendero que nos adentra en pleno karst de Miera, caminando junto a numerosas dolinas de gran tamaño que hacen de la subida un bello paseo.


Llegamos a un collado, dirigiéndonos caminando junto a un cercado de piedra a una cercana cabaña, desde donde ya tenemos una buena visión de la depresión de Juntarnosa  (amplia dolina con una cabaña en su parte mas baja) en donde se ubica la Cueva de Juntarnosa. Caminamos decididamente hacia la cueva por el lateral de la dolina, intentando no perder mucha altura. Durante este trayecto encontramos una mantis religiosa, situación esta que se repetiría posteriormente en numerosas ocasiones durante toda la vuelta que dimos a la gran dolina.


Llegamos a la Cueva de Juntarnosa, que no es más que un puente de roca que horada la cresta en unos 30 metros y que posee una leyenda sobre los Enjanos, pequeños seres míticos que la habitaban y molestaban a las personas y al ganado, aunque a nosotros no nos molestaron y pudimos hacernos una foto tranquilamente.


Dejamos este bonito lugar y nos dirigimos hasta otro de los laterales de esta gran depresión, desde donde las vistas hacia Linto y el valle de Lunada son espectaculares.
Continuamos con la vuelta a la depresión de Juntarnosa, hasta llegar de nuevo al lugar en donde comenzamos con este recorrido por la dolina. Ahora ganamos altura para volver a caminar por un sendero que nos llevó hasta una cabaña, aprovechando para parar y ponernos a comer.


A partir de aquí el camino discurre entre numerosas cabañas, casi todas con fuentes y pozos en las proximidades, prados y zona arbolada hasta llegar a la Fresquera de Fiñumiga, construcción que data del año 1964 y esta relacionada con las Reales Fábricas de Cañones de Liérganes y La Cavada, debido a la frecuente necesidad de hielo para tratar a los trabajadores con quemaduras.


Su funcionamiento se basaba en la acumulación de grandes cantidades de nieve en invierno, que mediante presión se convertía en hielo, estando la conservación garantizada por su localización en una profunda y umbría hondonada rodeada de hayas, y por su estructura de muros gruesos, a cal y canto, con techo en falsa cúpula que se cubría también de nieve. La fresquera tenía una capacidad para 20 toneladas de hielo y fue una de las más destacadas de Cantabria, siendo la que se mantuvo en funcionamiento durante más tiempo.

                          

Continuamos con la ruta hasta llegar a enlazar con la Calzada de las Peñas, antiguo camino que fue realizado para bajar los troncos de estas montañas con destino a las Reales Fábricas de Cañones de Liérganes y La Cavada, motivo por el cual esta zona de Cantabria está tan deforestada. Nos acercamos hasta un collado con intención de ver, aunque fuese de lejos, los Pozos de Noja, pero nos damos la vuelta y emprendemos el camino de bajada por la calzada, que desciende decididamente hacia La Cantolla.


Este bonito camino da paso a una pista de cemento con tramos de gran pendiente, en donde comentamos lo acertado de realizar la ruta en este sentido. Llegamos de nuevo a La Cantolla sobre las 16:30 horas, sorprendidos por esta bella y cómoda ruta, aunque algo perdedora si no se dispone de gps y aún con tiempo de irnos a picar y tomar algo en un cercano restaurante.

                


viernes, 1 de noviembre de 2013

Pin el Cariñoso. Visita a una de sus guaridas.


El sábado 26 de Octubre nos desplazamos hasta la localidad de Merilla ( Belén, Alicia y yo) para visitar una pequeña cueva que el "Cariñoso" y su grupo utilizaban como guarida. La cueva es de pequeño tamaño, teniendo tres entradas (una de ellas actualmente colmatada) que sin duda servirían para una rápida huida en caso de emboscada. Recorremos todos los recovecos de la cueva, hasta encontrar en una zona abovedada el refugio de estos maquis. Vemos unos muros, una parte de la pared quemada por las fogatas que allí hacían, varios enseres personales tirados por el suelo, etc y nos imaginamos lo duro que sería la vida allí dentro.


Como la cueva es pequeña y no tenemos ninguna prisa, nos dedicamos a hacer fotos tranquilamente, antes de volver al exterior y dar por concluida esta rápida visita. Pero, ¿quien era el Cariñoso?
José Lavín Cobo, "Pin" el "Cariñoso", nació en Liérganes. Fue  cenetista y sargento republicano del Batallon de la CNT "Libertad" que tan bravamente peleó junto a sus camaradas asturianos en los Picos de Europa ante las fuerzas rebeldes. En vez de intentar huir de la sangrienta represión, vuelve a trabajar de panadero con su tío Pepe Lavín en San Roque de Riomeira cuando cae el frente del Norte. Sabe que no ha cometido ningún delito de sangre, pero la Guardia Civil se presenta en la panadería y le detiene para conducirle a la sede de la Falange. "Cariñoso", consciente de que le espera el paredón de fusilamiento, reduce al guardia y se fuga de la sede falangista, tomando el camino del Monte.


Entre los guerrilleros de Pin figuraban Belisario Lavín Cobo, Nemesio Hazas Arce, su hermano Rafael "El Ferroviario", Constantino "El Madrileño", Ramiro Agudo, Andrés "El de la Valienta", Plácido, Manuel, Raimundo Casar Acebo "Tampa", Domingo Samperio "Rada", Dolores Lavín Cobo "Lola", Marcos Lavín Cobo "Cenizo", su primo Pedro Lavín "Melenas", Orestes García, Víctor "El Americano" y "El Asturiano". Este grupo fue completamente exterminado por las fuerzas represivas, y acto seguido continuaron su obra con metódica saña con sus familiares y con todos aquellos que les habían prestado ayuda.

Como han tenido que reconocer sus enemigos posteriormente, "Lavín consiguió crear una partida bien organizada y peligrosa". En la primavera de 1940 “el Cariñoso” se instala con sus hombres en la Sierra de Hornijo, con puntos de apoyo en la zona de Liérganes (en el Puerto de Alisas) y también en la propia capital, donde tiene numerosos adictos, gracias a los cuales logra montar una excelente red de enlaces e informadores.


"Pin" o "Cariñoso" de gran valentía, casi temerario pero astuto como un zorro, como muchos líderes guerrilleros era muy carismático, dotado de una gran personalidad, que no dudaba en disfrazarse de militar, cura o guardia civil, paseándose tranquilamente por lugares públicos. Se convirtió en la auténtica obsesión de sus perseguidores, entre ellos el Gobernador Civil de Santander. Mientras los guardias civiles le buscaban afanosamente por los montes, "Cariñoso", disfrazado de marinero se paseaba por El Sardinero, o el Paseo de Pereda de Santander.

En los albores de 1941 se reúnen con él su hermano Pedro "el Cenizo” y dos primos hermanos, Laureano Lavín Gómez “Paisa” y Dolores Lavín “Lola”. Se le atribuyen, en tan corto espacio de tiempo, una docena de golpes económicos, un secuestro y tres enfrentamientos con las fuerzas del orden. En el verano de 1941, los grupos especiales de la Guardia Civil inician una serie de investigaciones con vistas a la localización y la eliminación de esta partida.



La búsqueda del “Cariñoso” fue una auténtica caza al hombre y que fue precedida de un sinnúmero de detenciones, con interrogatorios salvajes en los que los interrogados estaban a merced de quien los detenía. “El Cariñoso” y sus compañeros vendieron muy cara su piel. En agosto de 1941, debido a un delator, su enlace Escalante, se descubre un piso franco de la unidad en el nº 44 de la calle Santa Lucía y se entabla un violento tiroteo en el portal, en el que muere “Cariñoso”, vendiendo cara su vida, pues caen heridos varios miembros de la Guardia Civil en el tiroteo. Al día siguiente, sus dos hermanos, Marcos "Cenizo" y Dolores "Lola" y su primo Pedro son sitiados en Ojaiz, un barrio de Peñacastillo, en donde serían asesinados sádicamente. 


Días más tarde las fuerzas represoras terminan su tarea acribillando a Santiago Martín Fernández en Orejo, que también pertenecía al referido grupo. Estas operaciones fueron dirigidas por el Gobernador Civil, Carlos Ruiz García y llevadas a cabo por su brazo ejecutor, el famoso Capitán Herrera.
Su mujer, María Solano, embarazada de pocos meses, se salvó milagrosamente a pesar de las troturas y patadas en el viente. En vez de ser fusilada, es indultada e ingresada en prisión por estar en estado. De nacionalidad norteameria, pudo ser exiliada a EEUU al salir de la cárcel junto con su hija Josefina (en memoria de su padre) gracias a las gestiones del consulado norteamericano.

               

miércoles, 30 de octubre de 2013

Un día aciago de exploración


                    Texto:  Alicia                                             Fotos: Carlos y Fonso

El sábado 19 de octubre nos proponen el ir a explorar a Torca Urbío, para hacer unas trepadas en la Sala de los Enanos y si no hay resultados positivos dar por concluida la zona. Carlos prefiere dormir la mañana, ya que ha trabajado de noche, pero yo me animo a la salida y quedo en Bustablao a las 10:30. Cuando llego me encuentro a Manu, Pelos y Nacho que junto a mi seríamos los 4 que entraríamos en la torca.
Repartimos el material y nos dirigimos a la sima a la que hace por lo menos un año que no entro, ya que en las últimas ocasiones que fui a explorar entramos al Rescaño.
Bajamos el pozo, esta muy seco por el viento sur, pasamos el pasamanos, Las Colinas, El Arenal, Blendios y llegamos a mi gatera..... la Gatera de la Anorexia. El primer día que exploramos la zona no me dejo que pasara a la primera, trabándome en ella tres ocasiones y teniendo que pasar Luis antes que yo. Hoy me vuelve a hacer la jugada. Pasa primero Pelos y luego voy yo arrastrando mi mochila por detrás. Cuando estoy llegando al final me trabo, pero esta vez por la mochila pues se ha quedado el bote estanco encajado, de tal manera que no puedo ir ni para adelante ni para detrás. Pelos se mea de la risa mientras Nacho intenta desencajar el bidón de la gatera, liberándolo por fin (aunque con mucho esfuerzo) y continuando el camino hasta la Sala de los Enanos.


En la sala Pelos hace una escalada de 15 metros para llegar a una galería que se desfonda en la nuestra. Más tarde Manu (que parece spiderman) hace una trepada de 20 metros por un pozo, atravesándolo de lado a lado aún no sé como, pero sin ningún resultado.
Ya de regreso, hacemos una última trepada hasta una ventana, pasamos al techo y nada....
Pelos y yo seguimos por una grieta en ascensión, pasa Pelos primero y yo me quedo encajada (segunda del día) no pudiendo ir ni para arriba ni para abajo. Me tranquilizo y consigó bajar como puedo. Pelos continua y .... galería, galería, hemos pinchado, pero nooooo, hay pisadas. ¿Donde estamos? Al final Pelos reconoce el lugar, encontrándonos en la última galería encontrada en otro día de exploración.
No puede ser que me quede aquí trabada, tengo que pasar. Me tranquilizo, me quito el equipo y lo vuelvo a intentar, consiguiendo esta vez superar el paso.  A la galería y a el paso lo bautizo como Paso y Galería Malicia.
Vamos saliendo poco a poco, revisando galerías, ventanas y malos pasos, en los que Manu me deja sola unos 45 minutos, pero no encuentra nada, hoy Urbío no nos descubre nada.
Llegamos al pozo de salida, que no da tregua, llegando arriba muerta. En la salida están Marta, Borja, Paula y Jara. Carlos y Fonso han ido a revisar y fotografiar una pequeña cueva en las proximidades de Torca Urbío, teniendo algo más de suerte que nosotros pues encontraron un agujero con un buen soplo de aire, así que habrá que tenerlo en cuenta para otro día.


Cuando nos reunimos todos nos vamos a tomar algo con la gente de Bustablao, que nos han echado bastante de menos, prometiéndoles que volveremos pronto para realizar una campaña de exploración, esperando tener más suerte que en este aciago día.

                

jueves, 24 de octubre de 2013

Arroyo Ortigalón


12 de octubre, festividad del Pilar. Nos desplazamos hasta Asturias Alicia y yo, en donde habíamos quedado con Lolo para descender el prácticamente  desconocido barranco del Arroyo Ortigalón, situado en las proximidades de la estación invernal  Valgrande Pajares. La verdad es que el viaje resulto algo largo, pero la idea de conocer un nuevo y viejo descenso en Asturias, del que apenas tenía información hasta encontrar la buena reseña que hicieron en La Garafa  de este descenso, nos animó lo suficiente como para afrontar el pesado trayecto hasta el Puerto de Pajares.


El primero de los coches para afrontar este descenso lo dejamos a escasos metros de comenzar la ruta que lleva a los Puertos de Bachota, cuyo comienzo encontramos pocos metros más atrás del bar Rochu ( en sentido ascendente). Dejamos el vehículo antes de una valla que prohibe el paso de los coches no autorizados, para con el segundo subir al aparcamiento  más alto de la estación invernal, justo en frente de la cafetería Telesilla. Nos preparamos para el descenso y vamos caminando por la orilla del Arroyo Ortigalón, que vemos justo delante de nuestro coche.
Lo primero que nos llama la atención del descenso, es la gran cantidad de basura que encontramos en la cabecera del barranco y que posteriormente encontraríamos en más zonas del arroyo, y lo fría que estaba el agua. Afortunadamente para nosotros el caudal no era muy elevado y el contacto con el agua era escaso.


Tras superar tres rápeles llegamos a la cabecera del cuarto rápel, desde donde disfrutamos de unas vistas impresionantes de todo el valle. Esta cascada, de unos 50 metros, es la mayor y mas bonita de todo el descenso.

                           

Después de tener algún problema con la recuperación de la cuerda continuamos con el descenso, superando otro pequeño rápel que nos aproximó a la cabecera del R6, otra bonita cascada de 40 metros.

                           

Superada esta zona y después de realizar un par de rápeles más, de unos 20 metros cada uno, nos encontramos con una larga zona de destrepes, en la que la basura volvió a aparecer. Una lástima, pues el bosque por el que desciende el arroyo es una pasada.


Llegamos a la parte final del barranco, en donde encontramos una pequeña gorga que nos obligó a montar un par de rápeles más, de 12 y 15 metros respectivamente, encontrando  en el último de ellos la única poza de importancia en el descenso, aunque eso sí, no cubría más arriba del pecho.


Acabada la parte deportiva del barranco aún nos restaba una larga camina descendiendo por el precioso bosque, en donde por cierto tuvimos algún despiste que solventamos rápidamente. Esta parte, si bien es muy bonita, se hace muy pesada hasta llegar a la pista que utilizamos para el retorno. Justo en este lugar aprovechamos para comer, disfrutando de  la buena temperatura, antes de emprender el camino de regreso con la incertidumbre de cuanto sería la distancia hasta el primer coche. Al final tardamos una hora en hacer el camino de vuelta (creemos que unos 4 kilómetros) siguiendo la pista que sin ningún tipo de perdida nos devolvió al punto de partida. Nos habíamos ganado un buen descanso, con tumbona y cerveza incluida, antes de emprender el camino de vuelta.