Presentación

Este es el blog de Carlos y Alicia, en donde os mostraremos las salidas a la montaña que realicemos solos o con nuestros compañeros y amigos.

lunes, 26 de diciembre de 2011

Viaje a Francia. Font de Gaume y Sarlat


Día 8/12/2011
La idea para esta jornada era visitar la cueva de Font de Gaume. Esta cueva es un yacimiento arqueológico de época paleolítica situado en el pueblo de Les Eyzies, y fue declarada Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en el año 1979. Sus paredes tienen más de 200 grabados y pinturas magdalenienses siendo la última gran cueva decorada de Francia que presenta obras polícromas y pertenece abierta al publico. Las obras son comparables a las de Altamira o a las de Lascaux, aunque su estado de conservación es algo peor.
Así que después de desayunar nos desplazamos hasta Les Eyzies, en donde nos llevamos una muy grata sorpresa, cuando al salir Alan de comprar las entradas, nos dice que entramos por la cara, que la entrada es gratis. Todavía no se si fue por ser espeleólogos, era el día del espectador o por que carajo fue, pero nos alegro la mañana. Subimos las rampas que hay hasta llegar a la boca de la cueva, en donde esperamos que llegue el guía, que habla algo de español y nos comenta que conoce nuestra tierruca, y en especial las cuevas de Altamira y Puente Viesgo.
La cueva es un estrecho pasillo de aproximadamente 125 metros de longitud por 2/3 metros de ancho y una altura de unos 8 metros. A los pocos metros de entrar en ella el espectáculo es maravilloso, bisontes , mamut, uros, renos, etc, todos ellos perfectamente visibles a simple vista y no como en otras cuevas en donde te tienes que imaginar donde esta el animal. Gracias a las explicaciones del guía Jean Marie no perdemos ni un detalle de la gruta, e incluso sobrepasamos con creces  el tiempo medio de la visita, visitando zonas que normalmente no enseñan al publico. En definitiva que hemos tenido mucha suerte  y salimos encantados con la visita.



Ya es la hora de comer, y nos desplazamos a un lugar cercano a Les Eyzies, en donde hay un parque para poder comer tranquilamente. Después de la comida decidimos dar un paseo por un bosque que hay junto al parque, a donde Alan suele ir a escalar con Liz. En este bosque existen varias cuevas artificiales llamadas Les Cluzeaux, que también visitamos. Para terminar este paseo, subimos a la parte alta del bosque, atravesando un arco natural en la piedra, y desde donde tenemos unas amplias vistas de todo el valle.


Decidimos ir a tomar un café al pueblo, pero no encontramos una cafetería abierta. Anda que esto nos iba a pasar en España. Para completar la tarde decidimos ir a visitar el Pueblo de La Madeleine, un ejemplo de la antigua ocupación humana del valle del río Vezere, pero cuando llegamos hasta él, no podemos entrar pues se encuentra cerrado.
Pensamos entonces en  ir a visitar La Maison Forte de Reignac, pero cuando llegamos a la puerta nos la encontramos cerrada. Parece ser que este país cierra casi por completo en invierno. Un poco cansados de dar vueltas en coche de un lado para otro, y no poder ver nada, decidimos ir a visitar la ciudad de Sarlat, en donde al fin los más cafeteros se pueden tomar un café. Damos un largo paseo por el pueblo, disfrutando de sus callejones medievales y sus grandes plazas, que la han hecho merecedora de ser una de las ciudades mas bellas de Europa.


Acabamos la visita y damos por concluida esta segunda jornada de viaje, ya tan solo nos queda regresar a nuestra casa de alquiler, en donde cenaremos todos juntos, para más tarde  ir a tomar un merecido descanso. Y es que tanto coche de un lado para otro, añadido al no poder ver muchas de las cosas que nos proponíamos, hizo que nos cansásemos más que si hubiésemos ido a una cueva de 10 horas.

      

viernes, 23 de diciembre de 2011

Viaje a Francia. Montignac y Proumeyssac


Después de muchos preparativos y varios cambios de fecha, por fin llego el día del viaje a Francia para hacer una visita a nuestro amigo Alan. El plan consistía en ir a visitar varias de las muchas cuevas que existen en la Dordoña Francesa, hacer algo de espeleología  sencilla, y por supuesto comer, beber y pasárnoslo muy bien.
Las fechas elegidas al final fueron las del macro puente de la constitución. Así que el día 6 de diciembre a las tres de la tarde, quedamos en Hoznayo para comenzar el largo viaje que teníamos por delante, casi 6 horas de viaje en coche. En nuestra furgoneta vamos Alicia, Belén, Juan y yo, y en el otro coche Oscar, Naghy, Cris e Ivan. José Miguel y Carmen, con los que nos reuniremos a nuestra llegada a Thenon, han salido ya unos días antes, alargando mas las vacaciones.
El viaje lo hacemos con un tiempo bastante revuelto, cayendo en algunos puntos del recorrido unos buenos chaparrones, que unidos a las obras en algún punto y el gran transito de camiones, hizo que hubiese que extremar las precauciones. A nuestra llegada a Thenon, sobre las 21:30 horas (de madrugrada para los franceses), avisamos a Alan para que nos venga a recibir, pues no encontramos su casa, que se encuentra situada en los alrededores del pueblo.
Tras realizar las oportunas presentaciones y saludos, vamos a conocer las casas en donde se quedará gran parte del grupo, situadas en un pueblo cercano. Otros nos quedaremos alojados en la casa de nuestro anfitrión.
Después de cenar algo, nos vamos pronto a la cama, pues mañana tenemos una agenda muy apretada.


Día 7/12/2011
El cielo aparece cubierto, amenazando lluvia, pero eso no nos impedirá el ir a visitar el cercano pueblo de Montignac. Damos un paseo por el pueblo, compramos pan, tomamos un café y visitamos el modesto mercado ambulante de la localidad, en donde alguno quiere comprar "toallas". Yo creo que se confundíó de país y se creía que estaba en Portugal.
Muy cerca de este pueblo se encuentra la Cueva de Lascaux, que posee gran cantidad de pinturas rupestres paleolíticas. La cueva fue descubierta en 1940 por cuatro adolescentes, y en la actualidad se encuentra cerrada al publico para así proteger las pinturas. Lo que si se puede visitar es una replica que han construido a escasos metros de la cueva original. Decidimos ir hasta el lugar donde esta la cueva de Lascaux, aún sabiendo que no podremos visitar ni tan siquiera la replica, pues se encuentra cerrada. Aprovechamos para comer bajo la bóveda de la replica, antes de ir a buscar a Alan  para visitar la siguiente cueva del día, la cueva de Proumeissac.


El camino en coche hasta Proumeyssac se me hace eterno, incluso pego mas de una cabezada. De vez en cuando me despierta el sonido del walkie talkie que llevo en el salpicadero, y que hemos llevado para comunicarnos entre los coches y hacer los desplazamientos mas amenos.
Al fin llegamos a Le Bugue, para visitar esta cavidad, Alan se encarga de sacar las entradas y nos da unos cascos para la traducción. Una idea muy buena que debieran de copiar otras cuevas.
A la cueva se accede a través  de un túnel artificial, que da acceso a una inmensa bóveda adornada por 4 coladas e infinidad de estalactitas y estalagmitas, que le hicieron que la llamaran Catedral de Cristal. Dentro de la cueva llama mucho la atención las numerosas figuras que tienen situadas bajo la influencia de los chorros de agua, para que se revistan de calcita. Estas figuras luego te las venden en la tienda de souvenirs.
Esta sima en épocas pasadas y cuando no disponía de entrada artificial, fue utilizada por los bandoleros que atracaban las diligencias y mataban a los pasajeros, tirando luego los cuerpos a la sima. Para evitar esto se mando tapar y cerrar la sima, echando las gentes del pueblo todo tipo de cosas por su boca, pero al poco tiempo lo dejaron por imposible (anda que no tendrían que haber echado cosas).
Una vez salimos de la cueva vamos hasta el lugar donde se encuentra la entrada por la sima, lugar que han cerrado con un establo, y en donde esta representado como bajaron las primeras veces, con un caballo tirando de una polea atada a un tonel. El caballo tenía que ser muy noble, pues si no los tirones serían brutales. También está la posibilidad de bajar a la sima con esta forma, aunque modernizada, bajando en una cabina los 40 metros de altura de la bóveda, aunque nosotros la desechamos pues era bastante mas cara que la entrada por el túnel.
Una vez acabada la visita a esta cueva, regresamos hasta Thenon, a casa de Alan, en donde cenaríamos todos juntos. Antes de la cena probamos un cóctel  típico francés hecho con licor de arándanos y vino blanco (no recuerdo su nombre) que entraba solo, pero que rapidamente se subía a la cabeza. Posteriormente una suculenta cena con platos típicos españoles y franceses que nos llevaron a una larga sobremesa, en la que Alan nos deleitó tocando toda clase de instrumentos.

       

miércoles, 14 de diciembre de 2011

Yera - Las Brenas


El pasado día 3 de diciembre, aprovechamos la tarde para ir a dar un paseo por la zona de las Estacas de Trueba, y de paso prospectar para ver si encontrábamos alguna riega digna de mención. Aparcamos en las cabañas de Yera, desde donde teníamos una buena vista de La Riega del Muro de Peñallana y el Barranco Yera 1, y subimos por pista primero y  un sendero  poco marcado después hasta Las Brenas.
El cielo estaba cubierto, y al principio no nos dejaba ver al completo el Castro Valnera, que lucia las primeras nevadas de la temporada. Pero según avanzaba la tarde las nubes se fueron disipando, regalándonos un bello atardecer.

      

jueves, 1 de diciembre de 2011

Cruz de la Viorna.



Amanece un nuevo día. Los rayos de luz comienzan a entrar con fuerza a través de la ventana de la habitación. Es hora de levantarse, y casi que lo agradezco, pues el colchón donde he dormido deja mucho que desear, por no hablar de la puta almohada.
Nos aseamos y bajamos hacia el comedor, en donde nos juntamos para tomar un buen desayuno. Café con leche, cola cao, bizcocho casero, tostadas, zumo, unas tortitas típicas lebaniegas que no recuerdo su nombre, hechas con harina, huevo y mantequilla (creo que esos eran sus ingredientes), etc.
Una vez he llenado la panza, decido salir a darme un paseo por el pueblo. De los coches caen chorros de agua, y es que el sol esta empezando a derretir la espesa capa de hielo que los cubre. Vuelvo al poco rato a la posada, en donde acabamos de recoger, pagar y despedirnos de nuestros posaderos.
Decidimos dar un último paseo todos juntos por el pequeño pueblo, pero no sé por que motivo nadie tiene ganas de subir a la parte alta del pueblo. Y es que para llegar a ella hay que superar una empinadísima cuesta. Las gentes del pueblo ya empiezan a moverse de un lado para otro, unos hacia sus quehaceres y otros tan solo salen a nuestro paso para recordarnos lo "boonita" que es la peña y pedirnos un "cigaaarriillo".
Llega el momento de abandonar este bello rincón del Macizo Oriental de Picos de Europa para dirigirnos hacia lo que será la ruta escogida para hoy, la subida a la Cruz de la Viorna desde el pueblo de Maredes.
Bajamos hasta Potes y cogemos dirección La Vega, en donde justo antes de la entrada del pueblo encontramos un desvío a la derecha que nos lleva después de unos kilómetros al escondido pueblo de Maredes.
Maredes es una pequeña aldea (cinco o seis casas) rodeada de prados y espesos bosques. Aparcamos en la plaza, y nos vamos a ver un cartel de la ruta que vamos a realizar. Si salimos por la izquierda tenemos algo mas de dos kilómetros, y por la derecha no llega a uno. Así que decidimos tomar este camino que sale por detrás de las casas y sube decididamente a buscar un bello bosque de encinas.


Vamos subiendo y haciendo bastantes paradas, unas para ir quitándonos capas de ropa, y otras para disfrutar de las extraordinarias vistas que tenemos. Si miramos hacia atrás, vemos Peña Prieta, Peña Sagra, Curavacas, etc. En poco más de 50 minutos y con un ritmo muy tranquilo, llegamos a un collado desde el que tenemos Potes a vista de pájaro. Ya tan solo nos queda subir cumbreando por una empinada pista hasta alcanzar la Cruz de la Viorna (1.087 metros). Ahora las vistas son mucho mas amplias y espectaculares. Montaña Palentina, Macizo Oriental con los pueblos a sus pies, Potes, el desfiladero de la Hermida, el Monasterio de Santo Toribio varios cientos de metros más abajo, etc.
La Cruz de la Viorna señalaría el lugar donde subió Santo Toribio y lanzo su bastón exclamando:
                               "Allí donde caiga mi cayada, allí estará mi morada".
Esta es la explicación que dan los fieles a la ubicación del Monasterio, justo al pie de la Viorna. Aprovechamos la parada en la Cruz para tomar unos aperitivos y hablar con un chaval que anda de cacería por la zona.


Retomamos el camino, siguiendo la buena pista hasta llegar a un punto en donde esta comienza a descender. La abandonamos para remontar por terreno herboso, hasta llegar al Alto de San Martín (1.157 metros). Las vistas, como las de toda la ruta, espectaculares. El día espléndido, la temperatura ideal, buena compañía, el lugar idóneo... Idóneo ¿para que? ¡para comer! ¡joder, si nos pasamos el día comiendo! Así no vamos a bajar esos kilos de más. Pasamos un largo rato en este magnifico mirador, comiendo, bebiendo y disfrutando de las hermosas vistas.


Llega el momento de abandonar este mágico lugar. Descendemos de nuevo a la pista, que ahora baja decididamente a través de un bosque de robles hasta las praderías de Maredes, y mas tarde a la plaza del pueblo, en donde damos por acabada la ruta. Durante la bajada vemos como hemos acertado de pleno en la dirección escogida para realizar la ruta circular, pues por esta parte es mucho más larga (como ya sabíamos) pero también es mucho más empinada.
Hemos disfrutado de una ruta muy sencilla y muy gratificante, y si además el día acompaña (como fue el caso), hará que se grabe en nuestra memoria por mucho tiempo.
Ya tan solo nos queda ir regresando a nuestras casas, habiendo disfrutado de un buen y completo fin de semana, al que solo le pondría una pega, la degustación del mojito de orujo, que se nos resiste.