Presentación

Este es el blog de Carlos y Alicia, en donde os mostraremos las salidas a la montaña que realicemos solos o con nuestros compañeros y amigos.

martes, 5 de mayo de 2015

Barranco de la Paridora

                                  

En nuestra segunda jornada por Els Ports decidimos afrontar el descenso del Barranco de la Paridora, puesto que habíamos pedido el permiso (obligatorio) para esa jornada. La tarde anterior charlamos sobre la mejor manera de realizar la aproximación a este descenso, bien saliendo andando desde Beceite o bien realizar un largo trayecto en coche hasta Tortosa, Mont Caro y ver si nuestros coches superaban la pista que daba el acceso inmediato al barranco y que en teoría no estaba en muy buen estado. Al final nos decantamos por esta última opción.

                                 

A la mañana siguiente, al llegar a la pista salimos de dudas rápidamente, ¡¡¡ no podíamos subir !!! podíamos haber forzado un poco la situación, pero decidimos aparcar allí mismo y afrontar la aproximación a pata, no sabiendo cuanta distancia teníamos por delante.


Conforme andábamos por la pista más de mal humor nos poníamos, por un par de cortos tramos en mal estado de la pista nos íbamos a meter una buena caminata hasta el comienzo del barranco. Afortunadamente para nosotros todavía queda gente buena, y un barranquista que se dirigía con su todo terreno  a descender la Paridora paró y se ofreció a llevar las mochilas y a un par de nosotros. Fonso y Ana subieron encantados al coche, mientras el resto metimos las sacas en el maletero, todos menos Lolo, que para "media hora, un par de kilómetros" que quedaban según nuestro nuevo amigo, decidió llevarla consigo.


Durante nuestro largo paseo hasta la cabecera, las frases más repetidas fueron: ¿Cuanto queda José Mari? ¿Falta mucho? Todavía un rato....  ¡¡¡ Y joder si quedaba !!! Al final después de dos horas de aproximación llegamos al aparcamiento desde donde se accede al barranco.


Nos cambiamos y nos dirigimos hacia el cauce del barranco, ya teníamos ganas de comenzar el descenso después de la paliza en coche y la pateada andando. Lo primero que encontramos son un par de rápeles en los que no corría el agua, aunque si encontramos alguna marmita estancada con el agua muy fría, y es que eso fue una característica  de este descenso, pasando bastante frío sobretodo en las pozas finales.


Superados los primeros rápeles el agua aparece y el barranco se abre, encontrando zonas de pateo y algún pequeño estrechamiento bastante estético que le daba vistosidad al descenso.

                                 

Superando saltos y pequeños rápeles llegamos a la parte mas engorgada y vertical del descenso, en donde una placa nos recordaba un accidente mortal ocurrido en el año 2002.

                                 

Un amplio rápel de 35 metros puso fin al descenso, dejándonos un buen sabor de boca, aunque todos pensábamos ya en lo que nos quedaba aún para regresar al coche.


El retorno hasta el aparcamiento superior (1 hora) lo realizamos siguiendo las marcas rojas que remontan el barranco por el margen derecho e incluso te vuelven a meter de lleno en él. Llegamos hasta la confluencia con el Barranco Algars y poco más adelante encontramos un sendero que por terreno muy píndio nos llevó hasta el inicio del descenso en donde recuperamos el aliento y bebemos algo, sabemos que por delante tenemos una larga caminata de  2 horas de regreso.


Cada uno realizó el retorno al ritmo que mejor le iba, pero al final todos coincidimos en una cosa, dos horas de aproximación en coche, mas otras dos hasta el comienzo del descenso, más otras tres de regreso desde el final del barranco hasta donde tuvimos que dejar el coche, bufff !!! deslucieron mucho la actividad, puesto que el barranco lo descendimos en unas tres horas.


Una buena cena preparada por los compañeros que se quedaron de turistas por Beceite puso fin a esta demoledora jornada, obligándonos a cambiar los planes para la mañana siguiente.

               




jueves, 23 de abril de 2015

Barranco del Cubars (Inferior)


Como aún teníamos tiempo y ganas, decidimos afrontar un tercer descenso en esta primera jornada animados porque la aproximación era tirarse (literalmente) desde el coche al barranco. A pesar de ser un barranco muy corto hubo quien prefirió guardar fuerzas para la siguiente jornada, pero por otra parte nos acompañó Carlos, recién llegado de Logroño.


Comenzamos el descenso con un par de saltos en terreno abierto y con bastante vegetación, comprobando la profundidad de las pozas para no llevarnos sustos.

                                  

Tras superar una zona de destrepes algo monótona volvemos a encontrar una serie de saltos, esta vez en un ambiente mas encajado.

                                  

Una zona de bonitas pozas y saltos nos llevaron a la rampa final, que en teoría se puede hacer como tobogán, pero nosotros no lo vimos muy claro y abandonamos el barranco por la derecha después de poco más de media hora de descenso, no teniendo que utilizar la cuerda en ningún momento.


En apenas 10 minutos llegamos al coche, desmontamos el "campamento" y emprendemos el camino de vuelta hacia Beceite, pero antes debíamos superar el tramo  de pista embarrado que pasamos en la bajada de acceso al Canaletes. La verdad es que la situación la solventamos con rapidez, aunque más de una furgoneta parecía ir de rallye, saltando de cuneta en cuneta.


Al llegar al pueblo unas cervezas pusieron el fin a esta bien aprovechada jornada, quedando a la mañana siguiente para seguir conociendo los barrancos de la zona.

                 

miércoles, 22 de abril de 2015

Gorgas del Río Canaletes o Barranco d'en Piqué

                                  

Acabado el primer descenso del día, el Barranco de Cantavella, nos dirigimos al encuentro de Chus, que no había realizado el primer descenso, dedicando la mañana a hacer turismo con la familia y Belén por Horta de Sant Joan, y aprovechó para pedir el permiso (se ha de pedir el mismo día del descenso en la oficina de turismo o el ayuntamiento) para poder realizar el descenso del cercano río Canaletes.


Nos dirigimos por serpenteantes pistas de tierra hasta el lugar donde da comienzo el Barranco Cubars inferior, lugar donde debíamos dejar aparcado el coche. Atrás dejamos algún tramo bastante roto y encharcado de bajada por la pista, que no sabíamos muy bien como superaríamos más tarde.


Comemos y descansamos algo, esperamos la llegada de nuevos compañeros, en este caso Manuel y su familia, para una vez todos juntos comenzar el corto camino de aproximación a la cabecera del barranco.


El descenso comienza aguas abajo de la cascada El Ventador, puesto que está prohibido rapelar este bonito salto de agua, lugar que aprovechamos para realizar una foto de grupo.


El descenso es bonito, en él encontramos saltos, estrechos, zonas de oscuros, caos, etc, pero resulta bastante corto.

                                  

A pesar de su brevedad, un grupo tan numeroso como el nuestro lo descendimos en una hora, merece la pena realizarlo, dejando un buen sabor de boca.


Una vez llegamos al final del descenso encontramos un cartel que indica que no se puede seguir por el río, teniendo que abandonar el cauce por un sendero ascendente que en poco tiempo nos devolvió a la pista que utilizamos en la aproximación.

                                  

En agradable y descendente caminar llegamos hasta el lugar donde tenemos aparcados los coches, realizando una mínima parada antes de comenzar con el tercer descenso del día.

                 

martes, 21 de abril de 2015

Barranco de Cantavella

                                  

El pasado puente de semana santa nos desplazamos hasta Beceite (Teruel) para conocer y realizar varios descensos dentro del Parc Natural dels Ports. Desde Cantabria  nos desplazábamos a esta nueva aventura un buen puñado de amigos, pero el grupo aumentaría al llegar a nuestro destino, pues habíamos quedado con varios miembros del Club Espeleogel de Logroño para disfrutar de los barrancos de la zona.


El Barranco de Cantavella, situado en la zona de Horta de Sant Joan (Tarragona) fue el primero de los barrancos que descendimos en este viaje. Tuvimos alguna pequeña duda en el camino hasta el lugar en donde debíamos dejar el coche, pero pronto dimos con el camino correcto. Un grupo de barranquistas que terminaba de prepararse para realizar la aproximación, nos confirmó que estábamos en el lugar correcto, y que ellos también iban al barranco para reequiparle.

                                 

La aproximación no fue tan larga como esperábamos, después de la subida inicial y atravesar la depresión por la que discurre el lecho del Barranco del Salt del Barber, llegábamos al cauce del Cantavella, por el que tan solo corría un hilo de agua.

                                   

Nos cambiamos y tras charlar un rato con el otro grupo les adelantamos en el descenso, les dejamos reequipando el barranco con químicos.


El barranco es una sucesión de rápeles encadenados en conglomerado, con muy pocos tiempos muertos.

                                 

Las vistas durante el descenso son amplias, bonitas, pero el barranco fue de los que menos nos gusto durante el viaje, quizás si hubiera llevado más agua la cosa hubiese cambiado.


Sin casi darnos cuenta llegamos al último y más largo de los rápeles, de unos 40 metros, dando por acabado el descenso. Tan solo nos restaba continuar hasta la confluencia con el río Estrets y de ahí coger una pista que nos llevó hasta el lugar donde teníamos los coches, para rápidamente emprender la marcha hacia nuestro siguiente barranco del día.